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- Publicado el Viernes, 23 Septiembre 2011 16:26
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El cuy, cobaya o conejillo de Indias (Cavia porcellus) es una especie de mamífero roedor de la familia Caviidae. Es originario de la cordillera de los Andes y Perú. Alcanza un peso de hasta 1 kg, vive en áreas abiertas y utiliza hoyos y madrigueras para ocultarse y protegerse. Tiene una longevidad de 4 a 6 años. La especie fue descrita por primera vez por el naturalista suizo Conrad von Gesner en 1554. Nombres comunes En español recibe diversos nombres según el país: en su zona de origen se lo conoce como cuy (del quechua quwi), nombre onomatopéyico que aún lleva en el Perú, sur de Colombia, |
| Ecuador, Bolivia, Chile, Uruguay y noroeste de Argentina. Comúnmente se lo denomina por diversas variantes, como cuyo (algunas zonas de México), cuye, cuyi (Mendoza, Argentina), curí (centro de Colombia y andes venezolanos), curie, curiel o cuis (Buenos Aires, Argentina, y Panamá). El término cobaya (o cobayo) proviene del tupí sabúia, y es un término extendido por España y algunas zonas de Argentina y de México. En el resto de Venezuela se le llama acure, en Puerto Rico güimo y en Costa Rica cuilo.También es conocido como conejillo de Indias. Origen del nombre en otros idiomas El nombre que la especie Cavia porcellus recibe en otros idiomas europeos carece por completo de relación con el original. En inglés es llamado guinea pig («cerdo de Guinea»), en alemán Meerschweinchen («cerdito de mar»), en ruso Морская свинка («cerdito de mar»), en francés Cochon d'Inde («cerdo de Indias»), en portugués porquinho-da-índia («cerdito de Indias»), y en italiano cavia peruviana o porcellino d'india («cerdito de Indias»). El origen de todos estos nombres es difícil de explicar, aunque existe una teoría: quizás los comerciantes alemanes e ingleses que lo llevaron a Europa regresaban de Guinea, lo que pudo confundir sobre el origen del animal. Otra teoría es que los animales se vendían a una «guinea», una moneda de oro inglesa. Por otro lado, también se cree que cuando los españoles creyeron haber llegado a Guinea Ecuatorial se encontraron con este roedor, al cual le vieron un cierto parecido con el cerdo; de aquí es de donde derivaría el nombre de «cerdo de Guinea». El cuy como mascota A diferencia de un hamster, este roedor no mete bulla de noche con las ruedas, ni muerde si lo molestan. Son originarios de Perú, pero fueron los alemanes quienes vieron en los o cuyes la posibilidad de crear ciertas razas para convertirlas en mascotas. Ventajas les sobran. Tanto así, que se los considera una excelente opción para los niños que se inician en el cuidado de mascotas. Mejor incluso que los hamsters. Son baratos y fáciles de mantener, muy dinámicos y con pocos hábitos nocturnos. Tampoco son territoriales como los hamsters y es casi imposible que muerdan. De hecho, una de sus principales características es su sociabilidad. Establecen grupos familiares bien estrechos, por lo que es posible tener más de uno. Según como se les críe, pueden llegar a ser muy dóciles. |
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Hábitat y comportamiento Los cuyes son capaces de vivir al aire libre o en casa, pero lo esencial es que el piso de su hogar sea liso, ya que las rejillas que se usan para los hamsters pueden causarles dermatitis en las patas. También necesitan seguridad visual, es decir, una casa o caja donde logren esconderse totalmente, así como platos con agua y alimento a ras de suelo. El aseo de la jaula debe ser semanal, con una desinfección unas dos veces al mes. Resisten bien el frío, sobre todo los de pelo largo, pero no tanto las temperaturas altas. Si están en espacios encerrados, sobre 30 grados centígrados y sin agua, pueden morir por shock térmico. No requieren de ruedas ni son de ejercicios repetitivos, por lo que no generan ruidos. Como actividad, se sugiere soltarlos un rato cada día: no tienden a ser muy escapistas, además que es una buena oportunidad para manipularlos tempranamente y generar vínculos. Alimentación Respecto a la alimentación, vale recordar que dependen mucho de la vitamina C, la cual adquieren a través de frutas (manzanas, kiwi, naranja). Deben recibir también otras vitaminas de las verduras (repollo, acelga, espinaca, zapallo italiano), así como fibra mediante alfalfa, paja de trigo o pellet de conejo. De vez en cuando se les da cereal. |
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Al igual que otros roedores, poseen dientes de crecimiento continuo y hay que tenerles juguetes para roer (maderas sin pintura o algún tóxico), lo que evita problemas para cerrar la boca. Su expectativa de vida es de 5 a 6 años. Se recomienda efectuarles uno o dos exámenes coproparasitarios al año, para |
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| descartar la presencia de parásitos. Los antiparasitarios sólo deberían usarse si es necesario, para no dañar su flora digestiva, que es de suma importancia para su salud. | ||




